‘Mi cámara y yo’ nos descubre todo lo que no sabemos del Manzanares, nuestro río más famoso

05/7/18 · Categoría: GENERAL
 

EL VIERNES, A LAS 21:45H, ‘SIGUIENDO EL MANZANARES’

Este viernes, a las 21:45h, la reportera de ‘Mi cámara y yo’, Paz Llamas, ha cogido su cámara y se ha dejado llevar ‘Siguiendo el Manzanares’. Es el río más famosos de Madrid, pero muy pocos saben dónde nace, cómo nace o dónde desemboca.

Desde la Sierra de Guadarrama, a 2.200 metros de altitud, donde nace el río Manzanares, el programa ha seguido el cauce del río hasta La Pedriza, cuyas pozas refrescaron durante años a los madrileños, aunque ahora el baño está prohibido.

Siguiendo su curso, se llega a dos embalses, el del Monte de El Pardo y el de Manzanares El Real. De aquí sale el agua que abastece a toda la población de la zona Norte de Madrid. Y, justo antes de llegar a la capital, el río pasa muy cerquita de la cárcel de Soto del Real, sigue por Colmenar Viejo hasta El Pardo y ya entra en la ciudad, como muchos madrileños, por la M30, a la altura de la carretera de La Coruña. Pero antes, pasará por alguna de las seis depuradoras municipales, algo en lo que este río fue pionero, pues fue el primero en España en tener su propia depuradora, allá por 1950.

De los 30 kilómetros de río que pasan por la Comunidad de Madrid siete son de tramo urbano y desde la llegada de Madrid Río, el Manzanares alegra a más de uno la vista y el verano. ‘Mi cámara y yo’ ha visitado la ‘playa de Madrid’ para ver cómo disfrutan los madrileños del agua, cómo se ha revalorizado la vivienda cercana, y cómo se realizan unas tareas de limpieza sorprendentes, pues los operarios afirman que de este agua han sacado bicicletas, camas e incluso hasta cajeros de banco.

Para terminar, las cámaras seguirán el curso bajo del río, en el municipio de Rivas-Vaciamadrid, donde muere al desembocar en el Jarama.

‘Mi cámara y yo’

Luis Vegas, Irene Falcón, Paloma López, Paz Llamas y Pablo Dorado, los reporteros de ‘Mi cámara y yo’, programa producido por El Torreón del Sol, recorren cada semana la Comunidad de Madrid con una minicámara, interfiriendo lo menos posible en el relato, para ofrecer la parte más desconocida y más cercana de la realidad, tratando siempre de ver las cosas desde otro ángulo, entrando con la cámara en la vida cotidiana de los espectadores.